Europa tiene un “Plan B humanitario” si Assad no cede
BRUSELAS (dpa) – La crítica situación humanitaria en Siria, con miles de víctimas mortales y cientos de miles de desplazados, no debería ser “instrumentalizada por intereses políticos”, asegura la comisaria de la Unión Europea (UE) para la cooperacion internacional, Kristalina Georgieva. Europa, admite, tiene un “Plan B humanitario”, si el régimen de Bashar al Assad se aferra al poder.
“Para poder avanzar en nuestra tarea humanitaria, y aportar algo de alivio a la población que sufre en Siria o en cualquier otra parte del globo, hay algo que para mí es fundamental: tenemos que establecer una clara línea divisoria entre política y tarea humanitaria. Asistencia internacional y política no deberían de confundirse, sería contraproducente”, asegura la búlgara en entrevista exclusiva con dpa Insight EU en Bruselas.
Según datos que maneja la Comision Europea, cerca de 30.000 personas han muerto en Siria en los 20 meses que ya dura el conflicto, en medio de fuertes tensiones entre gran parte de la comunidad internacional, incluida la UE, y el clan al Assad.
“El gobierno sirio está aniquilando a su propia gente, ellos (el clan Al Assad) son el cáncer que hace padecer a los sirios. Pero, no nos olvidemos que tienen todavía aliados”, recordó la comisaria, en referencia clara a Rusia y China, que se oponen a cualquier “injerencia” (incluidas sanciones internacionales) en los asuntos internos sirios. Por ello, la solución para desalojar del poder al régimen no es sencilla, subrayó Georgieva.
“Nos tememos y estamos preparados para un larguísimo conflicto en Siria, una contienda muy larga”, admitió la comisaria, quien a pesar de la gravedad del momento se confiesa una optimista nata y confía en que la comunidad internacional, incluidos Pekín y Moscú, lograrán hablar “con una sola voz” en beneficio de los más necesitados.
De acuerdo con datos del alto comisariado de las Naciones Unidas para los refugiados (UNHCR), en estos momentos hay cerca de 320.000 refugiados sirios que buscan amparo en los países vecinos, especialmente, Turquía, Jordania, Líbano e Irak.
“Tenemos que frenar esta sangría humanitaria porque de lo contrario, el riesgo de que la situación con los refugiados se desborde y acabe contagiando a toda la región es enorme. Nosotros, desde la Comision Europea rogamos para que todo salga bien y poder controlar este éxodo masivo, pero, de todas maneras, estamos obligados a prepararnos para lo peor: trabajamos en un ‘Plan B’ (en caso de que Al Assad siga aferrado al poder)”, explica Georgieva, ex asesora del Banco Mundial.
A pesar de las múltiples rondas de sanciones de la UE contra Damasco (entre ellas congelación de bienes o prohibición de entrada al bloque), el régimen parece aguantar cualquier desafío internacional.
Entre las opciones que baraja Bruselas para facilitar la ayuda a los necesitados en Siria, en estrecha colaboración con las principales organizaciones humanitarias internacionales como la Cruz Roja, figura la creación de “corredores humanitarios o enclaves protegidos”, bajo el paraguas de las Naciones Unidas. “Seguimos trabajando en varios escenarios, no obstante la posibilidad del enclave protegido debería contar con plenas garantías, no queremos la repetición de historias del pasado”, afirma.
Georgieva se refería en concreto al fiasco internacional que supuso el enclave musulmán de Srebrenica, en el este de Bosnia, teóricamente protegido por cascos azules de Naciones Unidas, pero que fue arrasado por las tropas serbias del ex general Ratko Mladic, actualmente juzgado en el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), por la masacre de cerca de 8.000 bosniomusulmanes en la Guerra de Bosnia (1992-1995).
El gran objetivo desde el punto de vista humanitario en Siria debería ser, asegura Georgieva, “encontrar una salida que sirva para unir a la comunidad internacional”, incluidas Rusia y China. La comunidad internacional “debe hablar con una sola voz” en el conflicto, reclamó la búlgara.
“Lamentablemente, no vemos una salida a corto plazo a este conflicto. Mientras tanto, la UE y la comunidad internacional tienen el imperativo moral de aportar algo de alivio a quienes lo están pasando peor”, subraya la comisaria, quien junto al comisario de Desarrollo de la UE, Andris Piebalgs, han sumado fuerzas para lograr una estrategia eficaz que sume accion inmediata y estrategias de desarrollo a largo plazo en las zonas en conflicto.
“Este conflicto no tiene nada que ver con Libia, más bien se parece a la Guerra Civil española (1936-39) o a la última contienda en la ex Yugoslavia”, asegura, en referencia a su complejidad.
Hasta el momento, admite Georgieva, la situación mas complicada, desde el punto de vista de la asistencia humanitaria, se produce en Aleppo, Homs, Hama y Tartus. “Afortunadamente, las cosas han mejorado un poco y hemos logrado llegar, a través de los cooperantes de varias ONG, hasta la población más necesitada. En las últimas seis semanas, cerca de la mitad de la ayuda ha ido a zonas controladas o disputadas por los rebeldes y la otra mitad a regiones bajo el control del gobierno”, explica.
La población siria y especialmente los refugiados necesitan sobre todo mantas, tiendas de campaña, medicinas, equipos asistenciales médicos, combustible de calefacción y ropa de invierno. “Este invierno podría ser dramático para la población”, advierte.
La Unión Europea es el mayor donante mundial de ayuda al desarrollo, seguida de Estados Unidos y Japón. Según datos de Bruselas, en 2010, la cooperación europea al desarrollo se elevó a 53.800 millones de euros. La UE es también quien más dinero ha aportado hasta la fecha para intentar paliar el sufrimiento de la población siria: 96 millones de euros de parte de la Comisión Europea. Sumada la contribución de Bruselas y la de los estados miembro de la UE, la cifra se eleva a casi 250 millones de euros, según datos del ejecutivo comunitario.














