Óscar Rojo rueda “Omnívoros”, otra propuesta “extrema” estilo “Brutalbox”
Madrid, 7 jul (EFE).- El director Óscar Rojo, que debutó en 2011 con la innovadora “Brutalbox”, ha comenzado el rodaje de su segunda película, “Omnívoros”, sobre el mundo de los restaurantes clandestinos, una propuesta de experiencia extrema que aún no ha llegado a España, pero que ya existe en lugares como Nueva York.
El rodaje, que comenzó la noche del domingo pasado, ha dicho a Efe la productora de la cinta, Cristina Gallo, se desarrollará en las próximas cuatro semanas en varios puntos de la Comunidad de Madrid, concretamente en una lujosa finca situada en Navalafuente, en el norte de la provincia.
Los protagonistas de este thriller son el “televisivo” Paco Manzanedo (“Hispania”, “La fuga”), Fernando Albizu (“Gordos”, “Fuera de carta”) y Mario de la Rosa, con quien Rojo ya trabajó en “Brutalbox”, junto a Ángel Acero, Sara Gómez, Elisa Matilla y la presentadora y actriz de teatro Marta Flich.
Según ha explicado a Efe el realizador, esta es una película de terror que “se cimenta en los personajes y en las relaciones entre ellos y, aunque hay espectaculares efectos especiales, están al servicio de la inquietante historia y no al contrario.”
“Omnívoros” es “un cuento moderno sobre el poder, sobre quienes lo ostentan y sobre quienes se ven sometidos a él, una fábula sobre la sociedad urbana en la que se nos adiestra para destacar, como si se tratara de la implacable Ley de la Naturaleza: o devorar o ser devorado”, explica Rojo.
El guion, que también firma Rojo, empezó a gestarse cuando el director y publicista tuvo conocimiento hace año y medio de que en algunas ciudades como Nueva York empezaban a proliferar cenas en las que particulares sin licencia ofrecen comidas en su casa a cambio de dinero.
“Una actividad ilegal que se promueve a través del boca a boca, de un modo muy exclusivo, donde se exigen algunas condiciones previas para poder acceder, como ir sólo y nunca hablar del dinero que se paga por participar, o llevar algún presente al anfitrión, como una botella de vino”, comenta Gallo.
Lo que en apariencia es una comida o cena en casa de un amigo, esconde en realidad “un mundo de contactos entre gente desconocida y la garantía de que vas a vivir una experiencia inigualable, con platos muy especiales”, como en el caso de “Omnívoros”, donde se llega al canibalismo “de lujo”, desvela Gallo.
“Son iniciativas privadas fuera de todo control; esto existe, y tiene un ritual”, que Rojo ha investigado y “decorado” con algunos detalles que suben el tono hasta llevar al espectador a “pasar miedo”.
Sin olvidar, como recuerda Rojo, que aquí el miedo radica “no en lo que se ve, sino en lo que cada personaje esconde: personajes que son a la vez verdugos y víctimas, Jekyll y Hyde”, concluye.












